Hemos pasado del sometimiento de la mujer al hombre al sometimiento del hombre a la mujer.
Y … ¿dónde queda la igualdad ante la ley?
Una siempre había pensado que los que delinquen son personas; no me había parado a mirar si eran hombres, mujeres, blancos, negros, árabes o cristianos. Altos, bajos, gordos, flacos, de derechas, de izquierdas…
Pues para que vean las maravillas de la “discriminación positiva”: Su mujer le pega una paliza y lo detienen a él.















