El SUP, sindicato policial vinculadísimo al PSOE (y a Enrique de Diego), ha definido a Bermejinski, el señor que insulta a los huelguistas del Ministerio y no entiende qué es un referéndum, como “defensor de terroristas” y lo ha calificado de “moralmente despreciable”.
Toma ya. Y, mientras, el de la ceja, o sea, ZP, sale en defensa del hooligan “representante de la izquierda judicial más sectaria, líder de los pijorojos, socialista de salón, o sociolisto, bronquista tabernario y defensor de comportamientos como gastar el salario de diez años de un policía en parchear una vivienda para vivir con todas las comodidades y lujos de los ricos, a los que supuestamente desprecia”.
Será que son tal para cual.