Transcribo íntegro el desmentido que Pablo Abejas ha enviado a El Confidencial, que es el medio que ayer abría en portada con este presunto escándalo de corrupción, denunciado por afiliados del PP -a los que a buen seguro la gente tan educada de la Comunidad ha pisado por deporte el cuello; que aquí nos conocemos todos- que amenaza, para mi desolación, con llevarse por delante a Ignacio González, que es el señor que acaba de nombrar, después del fiasco de Caja de Madrid, a Pablo Abejas como Gerente de Canal de Comunicaciones, empresa pública dependiente del Canal de Isabel II que, como ayer decía yo aquí, preside el propio González y que malgerencian los mismos (pero todos. Es que no falta ni uno por enchufar) que llevaron a la ruina Quiero TV.
Estimado Director:
En relación con las informaciones publicadas en su diario digital “El Confidencial” relativas a supuestos sobornos recibidos por mí, debo manifestarle lo siguiente:
1. Que es absolutamente falso que haya cobrado ninguna contraprestación. No soy funcionario y no puedo dar ni influir en dar adjudicaciones de ninguna naturaleza. Que es una intromisión intolerable a mi honor y al de mi familia que se me acuse de delitos tan graves sin ninguna prueba, sin decir quién me acusa, ni de qué funcionarios se trata, ni en dónde está la prueba que sostenga tan grave acusación, amparándose, únicamente, en unos cargos anónimos del partido popular. Que no he tenido ninguna relación profesional con la empresa North Rim Ibérica, que desconozco quiénes eran sus clientes, ni de qué contratos ha sido adjudicatario.
2. Que el coche que se menciona en la información está en mi poder desde el 23 de diciembre de 2004, antes de conocer a José Vicente Martín Liquiñano. Es un coche que tenía como directivo de Telefónica y que el 1 de agosto de 2006 cuando me acojo a un programa de prejubilación, Telefónica me ofrece quedarme con él y me paga una cantidad en la indemnización para atender parte de las cuotas.
3. Que conozco al Sr. Martín Liquiñano en Diciembre 2005 en Aldea del Fresno a dónde voy como responsable del Partido, siendo él, el Secretario General en dicha localidad. Cuando llega mi salida de Telefónica el 1 de agosto de 2006, Finanzia Autorenting S.A. me dice que la subrogación debo hacerla a nombre de una empresa, entonces firmo el contrato a nombre de la empresa Random, y como dicha empresa no tenía actividad ni bienes, nos exigen que firmemos como avalistas mi mujer y yo. Todos los recibos los he pagado en mi cuenta de Bankinter y el contrato ha finalizado el pasado jueves en el que he pagado el valor residual de 22.500€. ¡Vaya “socio” y “corruptor” que no paga ni 700€ mensuales de renting de coche! Dispongo de todos los recibos y comprobantes al respecto que gustosamente le haré llegar.
4. Que mi hijo es director de Bankinter. Siempre ha trabajado en el banco y no ha tenido relación laboral ninguna con la empresa North Rim Ibérica, más allá de las profesionales derivadas de su actividad bancaria. En consecuencia, es falso que haya sido el cobrador de nada.
5. Que he puesto todos los hechos en manos de abogados con objeto de ejercer las acciones legales que correspondan en defensa de mi buen nombre y el de mi familia.
En resumen, como creo ha quedado acreditado en el relato de los hechos mi relación con José Vicente Martín ha sido únicamente de amistad, que no he colaborado en ninguna actividad de su empresa ni contribuido a los contratos que haya podido tener con la administración pública ni cobrado nada de la misma.
Dada la falsedad de la información contenida en su diario y a tenor de lo dispuesto en la Ley Orgánica 2/1984, de 26 de marzo, reguladora del Derecho de Rectificación, le ruego proceda a rectificar dicha información con el mismo alarde editorial y sin comentarios ni apostillas, dentro del plazo previsto en la precitada Ley Orgánica, sin perjuicio de reservarme las acciones judiciales que me correspondan.
Atentamente,
Pablo Abejas Juárez
Sin embargo, El Confidencial, de la mano de José Luis Lobo, vuelve hoy a la carga y acusa a dos altos cargos de la Comunidad de haber recibido carísimos regalos tipo “jaguar youuu” de Martín Liquiñano.
Dos altos cargos del Gobierno de Esperanza Aguirre recibieron sobornos, en metálico y en especie, de la firma North Rim Ibérica, propiedad del constructor José Vicente Martín Liquiñano, según han denunciado a la dirección nacional del PP varios cargos y militantes del partido. El empresario se negó ayer a responder a las preguntas de El Confidencial: “No tengo ningún comentario que hacer”, señaló.
Según fuentes del PP consultadas por este periódico, Carlos Pérez Sánchez, director gerente del Servicio Regional de Bienestar Social, adscrito a la Consejería de Asuntos Sociales, y José Luis Moreno Torres, director general de Infraestructuras de la Consejería de Educación, recibieron, presuntamente, dinero y regalos de Martín Liquiñano a cambio de la adjudicación de contratos del Ejecutivo de Aguirre.
En esas operaciones actuó de intermediario, según las mismas fuentes, Pablo Abejas Juárez, consejero de Caja Madrid y hombre de confianza de Aguirre y del vicepresidente regional, Ignacio González, en la entidad financiera. Abejas, miembro de la Junta Directiva Regional del PP, habría utilizado sus contactos en el partido para beneficiar a Martín Liquiñano, del que es socio y amigo.
Actualización
Prevost habla claro. Eso sí, sus amigos son de baja estofa. La madre que…
















3 comentarios
Abril 28, 2009 a las 4:02 pm
Todo lo publicado con relación a la presunta trama de corrupción de Abejas, es rotundamente falso, Abejas es un hombre honesto y no se deja comprar por nada ni nadie. lo que tiene es fruto de su trabajo honrado y dedicado, y el que lo está acusando que no lo haga escondido que compruebe y diga quien se lo ha dicho y lo pruebe con papeles que lo dudo, porque no podrá hacerlo dado que todo es rotundamente falso, algo le habrán dado a este Lobo para decir semejantes mentiras.
Abril 28, 2009 a las 4:19 pm
Mercedes, disculpa, pero eso sí que no.
Para defender al político Abejas es INADMISIBLE tratar de poner en duda la honradez del señor Lobo, periodista conocido por su solvencia y rigor, con cuyas opiniones -que no hechos que denuncia- menda lerenda no suele estar de acuerdo.
Además, Lobo se limita a hacerse eco de denuncias que provienen de Génova 13.
Es lo que pasa cuando se pisan callos sin ton ni son. Que acaba estallando la cosa.
Prevost lo explica muy bien
http://prevostmazp.blogspot.com/2009/04/la-guerra-de-caja-madrid-jose-luis.html
Mayo 6, 2009 a las 3:07 pm
Lo que digo es que no se le puede hacer un juicio público en la prensa, a una persona, sin pruebas, sea un buen periodista o no, es demasiado atrevido que un periodista diga falsedades sobre cualquier persona que no tiene comprobadas, y te vuelvo a decir que Abejas, es un hombre intachable, honrado y trabajador y no es corrupto y sino que se lo demuestren.
Ha trabajado en grandes puestos durante mucho tiempo y no tiene por qué dar explicaciones de lo que hace con el dinero que se ha ganado con el sudor de su frente.
Creo que los periodistas deberian ser mas cuidadosos y comprobar primero de lo que hablan y no acusar por acusar,
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