Adivina, adivinanza…

¿Este fragmentito quién lo dijo? Tic tac, tic tac, tic tac…

Lo que está expresamente excluido es que alguien intente extraer ventajas políticas de la violencia. Es posible que a los 20 años de la aprobación de la Constitución y casi tantos de los primeros estatutos de autonomía sea conveniente renovar los consensos que los hicieron posibles, e incluso incorporar a los mismos a quienes han permanecido deliberadamente al margen. Pero tal eventualidad no podrá ser el pago por dejar las armas. Pretender contraprestaciones políticas por dejar de matar equivale a exigirlas por haber matado. De ahí que cualquier diálogo de alcance político deba plantearse , como marca Ajuria Enea, entre representantes legítimos de la voluntad popular. Con ETA puede hablarse de la reinserción de sus miembros, y para ello hay que establecer algún contacto. El Gobierno dice que quiere evitar secretismos que puedan un día volverse contra él. Bien está que comunique sus intenciones. Pero parece lógico que el primer destinatario del mensaje sea el primer partido de la oposición.

Pistas:
1. No fue Aznar.

tictic-tictic-tictic-tictic (cronómetro de las Supertacañonas…).

2. No fue Rajoy.

tictic-tictic-tictic-tictic.

3. Tampoco fue Acebes.

tictic-tictic-tictic-tictic


Respuesta:
El País
. Editorial “Abre Aznar” del 4-11-98.

Pero bueno. A esto le llamo yo coherencia, oigan. Miren si son coherentes:
“De la Vega califica ahora de “malentendido” su declaración en contra de que hubiera vencedores y vencidos” (Libertad Digital).

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