Decálogo de "Cómo hablar con un progresista (si no le queda más remedio)" por Ann Coulter

La página oficial de la autora.

El decálogo (vía “La nueva revolución americana” de José María Marco):

Primero, no rendirse antes de pelear

Segundo, no estar a la defensiva

Tercero, hay que sacar de quicio al enemigo (“Si el progresista con el que está usted hablando no se queda sin habla, espumeante e impotente de rabia, es que usted lo está haciendo mal. La gente no se pone furiosa cuando se le miente, se pone furiosa cuando se le dice la verdad”)

Cuarto, no disculparse jamás, “al menos no por lo que los progresistas quieren que usted se disculpe”.

Quinto, no elogiar nunca a un demócrata**

Sexto, no mostrarse nunca generoso con un demócrata

Séptimo, no halagar nunca a un demócrata

Octavo, no dejarse nunca comprar por la izquierda

Noveno, prepararse para que los secretos mejor guardados de la propia vida privada sean aireados por la izquierda.

Décimo, estar siempre dispuesto a apreciar a los progresistas en trance de reconversión.

** Demócrata = Partido Demócrata USA

Actualización

Por cortesía de un amable anónimo escandalizado con la Coulter aquí os dejo algunas de sus frases, que horripilan a la progresía:

De la revista National Review Online,13 de septiembre de 2001:

“Debemos invadir sus países, matar a sus dirigentes y convertirlos al cristianismo. En el caso de Alemania, no nos limitamos a castigar a Hitler y sus principales oficiales. Arrasamos sus ciudades con bombas y matamos a muchos civiles. Así es la guerra. y estamos en guerra”.

Del periódico New York Observer, 20 de agosto de 2002:

“Lo único que lamento en el caso de Timothy McVeigh [que puso una bomba en el edificio federal de Oklahoma] es que no fue al edificio del New York Times”.

Del noticiero MSNBC, 22 de marzo de 1997:

“Soy partidaria de dar latigazos en público. La humillación pública sería muy útil en el caso de los delincuentes juveniles, que piensan que es un honor ir a un centro de detención. Un latigazo público no sería tan chido”.

De un discurso a la conferencia de Acción Política Conservadora, enero de 2002:

“Hablando de los liberales universitarios, lamento que no le dieron la pena capital a John Walker. Tenemos que ejecutar a gente como John Walker para intimidar físicamente a los liberales y decirles que a ellos también los pueden matar. Si no, se volverán traidores”.

De Libertad Digital:

“Algunos han argumentado que la respuesta de Israel es desproporcionada, lo que en realidad es correcto: no fue lo bastante fuerte ni de lejos. Lo sé porque aún hay zonas del sur del Líbano en pie.”

Actualización

“Si usted quiere ver verdaderos rebeldes anti-establishment tendrá que acudir a una reunión de los College Republicans. Se rebelan contra al menos el 99% de sus profesores. Incluso los manifestantes pacifistas originales, los de los años 60, se rebelaban sólo contra el 5% de sus profesores. Los progresistas universitarios de hoy copian como monos las creencias del 99% de sus profesores, y a continuación fingen ser radicales inconformistas.

Siempre hemos tenido que soportar a los pelotas sin amor propio, a los niños que siempre levantan la mano, que se presentan voluntarios para las tareas extraescolares o que salen a la pizarra cuando la maestra sale de clase. Pero hasta ahora no habíamos tenido que sufrir la audacia de unos lameculos que nos dicen: “Soy malo. Cuando acaban las clases limpio los borradores de los profes porque soy maaaaaaaaaalo”. Hasta ahora, con estos universitarios progres.

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