PP… ¿Rajoy sí o no? ¿Renovación de personas? ¿de ideas?… unas pinceladas

Está de moda opinar acerca de si es bueno o malo que Mariano Rajoy siga al frente del PP y especular, cual Rappel, con la composición de su próximo equipo. Composición que el propio Rajoy ya ha avisado no hará pública hasta el momento en que toque y acerca del cual habrá “muchas filtraciones” y casi todas “falsas”. Parece que algunos no escarmientan. ¿No recuerdan que hace muy poco daban, exactamente los mismos que ahora manejan tanta “información”, por hecho que Gallardón iría en la lista de Mariano Rajoy? Pues casi como Escolar y “Rajoy decide irse”.

Bien, yo tengo claro que Rajoy debe continuar al frente del PP a menos que la derecha quiera renunciar a ganar en 2012. (Que es otra opción posible: esperar a 2016 y mientras reformar completamente el PP). Como creo que hay que salir a ganar siempre creo que Rajoy debe continuar.  No sólo porque González, Aznar o el propio Gallardón hayan perdido dos veces importantes elecciones frente a sus rivales, sino porque un cambio de candidato supone una pérdida de votos automática –el candidato no sería conocido en toda España; es desconocido y, por lo tanto, genera desconfianza…-, al tiempo que podría abrir un melón en la derecha tan peligroso como aquél de los Estatutos para España que abrió ZP.

Porque un cambio de candidato, supongo,  pasaría por un candidato nuevo y desconocido por casi todos que realmente pueda conectar con gente hasta ahora inalcanzable para el PP y no por los manoseados por todos, léase Rato, Mayor Oreja , Gallardón o Aguirre, todos ellos amortizados si se habla de renovación, ya que llevan siendo las eternas caras del PP desde hace décadas. Vamos, que están más vistos que el tebeo y que lo de “quítate tú que me pongo yo” produce urticaria. Y porque creo que tal vez la legislatura se acorte por los acontecimientos.

Ah, y Arriola y los arriolitos -que no son necesariamente Soraya o Elorriaga (qué sambenito les ha caído)-, a la calle. Que ya es hora. Porque son los que han impedido la modernización  y los que se han opuesto siempre a un centro-derecha sin complejos frente a la izquierda.

Sin embargo, sí creo que hace falta una renovación profunda en el Partido Popular. Pero no de personas, que es lo de menos, sino de ideas, comunicación -aquí sí: todos, sin excepción, a la calle- y de programa. O sea, que se modernice.  Y que se deje de asesores externos. Y que cuente con sus bases, que están aguantando carros y carretas desde hace muchísimos años. Menos escuchar a los periodistas y más escuchar a los militantes.

Por ejemplo: es incomprensible que un candidato que se presenta con el lema “las ideas claras” no hable claro acerca de la madre de todos los problemas, que es la educación. (Ya me imagino al asesor diciendo eso que ya decía en tiempos de Aznar de “no te mojes mucho con el programa, que luego hay que cumplirlo”, “puede crear rechazo en el centro” ó “lluvia fina, lluvia fina”)

El PP debe presentar una propuesta valiente y sin complejos para devolver al Estado las competencias en materia de educación y proponer una ley que devuelva a los maestros la autoridad en las aulas y que premie el mérito, la capacidad y la excelencia. Menos caer en la trampa de sólo hablar de EpC y más denunciar la liquidación de las Humanidades. Y, ya que estamos,permitir el “Homeschooling” y el cheque escolar. Que ya es hora, leñe.

Sólo yendo a la raíz y perdiendo los complejos –la educación no es cosa de la izquierda, señores del PP- podrá el PP reunir a su alrededor a la gran mayoría de españoles.

Porque éstas han vuelto a ser unas elecciones en las que una parte sustancial de la sociedad ha votado tapándose la nariz a Z -otros, como la extrema izquierda han encontrado su líder en la ceja- con tal de evitar que gobierne el PP, que, sin embargo, ha conseguido reunir entorno suyo a medio millón más de voluntades y consolidar su suelo electoral ¡en diez millones de votos! (se dice pronto).

Quizá porque las propuestas del PP han sido muy poco ilusionantes (sólo inmigración y poco más). Como insisten en personas pienso que, a lo mejor, una Alicia Delibes no estaría nada mal. Bueno, se me ocurre ahora que escribo esto tal y como lo voy pensando.

Educación, educación, educación… cuatro años. Mañana, tarde y noche. Por activa y por pasiva. Olvídense de la economía, que es sólo un añadido. Yo prometo que si voto al PP no es precisamente porque la bolsa suba o baje o porque la leche cueste un congo.

Hace falta que el PP plante cara a la Kultura con Ka. Ya me entienden. Como la educación, la cultura no es patrimonio de la izquierda, que no es quién para dictar qué es lo políticamente correcto y qué no.

Hay que denunciar, como hizo muy bien Sarkozy durante la campaña que le llevó en volandas al Elíseo (luego vino lo de hacer el hortera de bolera), mayo del 68, que es la raíz de todo el progresismo que sufrimos. Mayo del 68 que en España, que siempre lleva décadas de retraso, llegó en mayo de 2003, más o menos. Mañana, tarde y noche. Por activa y por pasiva. Olvídense de la economía, que es sólo un añadido. Además… ¿cuándo se vio a un progre o a un socialista que sepa algo de economía? A esos lo que les mola es el paraíso terrenal.

Y el feminismo radical carca y pasado de moda que defienden en España las De la Vega de turno. Otro feminismo no sólo es posible, sino que es el feminismo que se ha impuesto en los países nórdicos, USA y demás países desarrollados. El feminismo llamado “de la desigualdad”. El que reconoce que hombres y mujeres no son iguales (el feminismo radical quiere hacer desaparecer los sexos -de ahí que se hable de géneros y que estos sean intercambiables. “La mujer no nace, se hace”, decía la esclava sexual de Sartre que ilumina a toda esta cuadrilla de reaccionarias- y reniega de la maternidad. Es el feminismo de la mujer que deja de ser mujer) pero que deben serlo en derechos y obligaciones. Un feminismo que respete a la mujer, que no quiera convertirla en la “teniente O´Neill” que interpretó Demi Moore.

¿Que no menciono los nacionalismos? Es que ni es necesario. Si se planta cara en la educación y en la cultura, o sea, si se da la batalla por las ideas… caen por su propio peso. Son rancios y carcas como pocas cosas. Pero el PP no ha sabido -o no ha querido- explicarlo.

Eso sí, el PP debe actuar como un gran partido nacional. Nada de decir una cosa en Madrid y hacer la contraria en Galicia. Nada de complejos a la hora de denunciar, por ejemplo, que el PSOE gobierna en Galicia con un partido que no condena el Holocausto. Nada de callarse ante la inmersión lingüística obligatoria.

Nada de seguir la estela del PPC, que, en mi opinión, es uno de los mayores responsables de cuanto está ocurriendo, puesto que allí el PP se rindió –literalmente- y quiso convertirse en una sucursal del nacionalismo. Así le fue. Como a ERC o a IU cuando han hecho seguidismo del PSOE.
Volvamos a las personas: a mí me da exactamente igual qué personas sean las que defiendan estas cosas. Si hay algo que me supera es el fulanismo, del cual habló recientemente Álvarez Cascos (tú sí que vales). Eso sí, si la renovación va justo en el sentido contrario a esto que he expuesto (rendición ideológica ante la izquierda y los nacionalismos, contemporizar con quien te quiere destruir –no ganar, destruir- y un PP bizcochable)… es evidente que supondrá la ruptura del centro-derecha.

Addenda

Se me había olvidado añadir que hay que cerrar Nuevas Generaciones (esa cuota de niños bien trajeados y estudios inconclusos) pero ya. El que vale, vale. 

Aunque esto ya lo defendí en su día.

9 pensamientos en “PP… ¿Rajoy sí o no? ¿Renovación de personas? ¿de ideas?… unas pinceladas

  1. Minneconjou

    Una muy buena reflexion. Felicidades.

    Coincido totalmente respecto al nacionalismo. No se deben de confrontar dos presuntas naciones, ni dos lenguas. Se debe de confrontar libertad y derechos contra “eso”.

  2. erriuga

    A veces, cuando no te limitas simplemente a copiar opiniones, sueles decir cosas acertadas.
    Lo de Nuevas Generaciones es la guinda a una serie de reflexiones con las que coincido bastante, y al 100% en algunos puntos, a pesar de no ser de… “derechas” dicho vulgarmente.

  3. anghara Autor de la entrada

    ¿A veces copio opiniones? Será que a veces enlazo artículos o noticias que me parecen interesantes por el motivo que sea.

    Las opiniones que expongo siempre son las mías. Que coincidirán o no con las de otros.

  4. perpléjico

    La fractura del centro-derecha es igual de probable si la renovación va en un sentido como si va en otro. No sé que te hace pensar que sólo ocurrirá en el caso de una renovación hacia el centro o como lo quieras llamar.

    En mi opinión, la solución está en la creación de dos partidos, uno liberal y otro conservador. Y luego que pacten si quieren y con quien quieran.

    Quizá así, algunos de los votantes de centro-izquierda tendríamos una alternativa razonable.

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