Archivos diarios: abril 17, 2008

Condenan por salvaje a un hijo de Montilla

Éste no aprovecha ni el elitista colegio alemán que le paga su señor papá, por lo que se ve.

Al asilvestrado e incivilizado Arnau Montilla lo han condenado por destrozar mobiliario urbano a patadas. Y eso porque estaba de celebración. Que si llega a estar cabreado…

Según aclara la sentencia, los hechos se produjeron el 15 de mayo del día 15 de mayo de 2005 en las Ramblas de Barcelona, cuando el hijo del president “propinó un puntapié a la estructura de una de las cabinas de teléfonos que allí se hallaban, fracturando el vidrio de la misma”, para después dirigirse a otra y “golpear el auricular de la misma, ocasionando desperfectos“.

¡Qué joya!

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Aquelarre en un colegio catalán, socialdemocracia versus liberalismo en el PP y el de la SER a la altura de su cadena.

Maestros, subvenciones y psicopedagilipollas, que decía en un magistral artículo Pérez Reverte.

He aquí el resultado de tanto gilipollas semianalfabeto metido a profesor: “Canya, canya al Rei d´Espanya”. Organizan la fiestuqui: los profes.

Eso sí, los alumnos son analfabetos funcionales y, por supuesto, de historia o geografía ni idea. Vamos, como en toda España.

Total, ¿esforzarse? ¿mérito? ¿calidad? ¿excelencia? ¿para qué? Para forrarse, vestir de Adolfo Domínguez, ser progre y llegar al gobierno catalán o ser docente o periodista -esto último está de moda entre los más analfaburros; que serán analfaburros pero no tontos y detectan bien quiénes son las clases privilegiadas e intocables y llegar a ser periodista tampoco es que requiera de mucho más esfuerzo que entrar en la casa de Gran Hermano- no hace falta saber casi de nada.

Eso sí, la oposición qué bien está calladita y sumisa.

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Pío García Escudero, pepero de pro de esos que eligen el color de las moquetas que tienen intención de jamás dejar de pisar, no entiende lo de la socialdemocracia en el PP. De lo de la educación socialista (la que enseña a los alumnos lo que tienen que pensar; la liberal es la que enseña a los alumnos a pensar) , por supuesto, no ha dicho ni mu. Será que no lo entiende.

“Somos partidarios del no intervencionismo, es clarísimo, y lo hemos demostrado en (sic) nuestra política y en cómo entendemos que las Administraciones Públicas deben fomentar que se cree riqueza, ayudar a crear riqueza, no imponerse

 
(Pío García Escudero)

Relacionado (o no)

Daniel Anido, mandamás de la cadena de radio que se inventa terroristas suicidas con mil pares de calzoncillos ha juntado unas letritas (y unos cuantos tacos y hasta faltas de ortografía) en la web de la SER en una cosa que pretende, supongo, ser un artículo lleno de talante nada crispador. Va a traer cola.

Eso sí… ¡ya sé cuáles eran las tres fuentes de la SER!

Verdana, Arial y Courier.

Porque después de leer ese texto tan mal escrito, máxime teniendo en cuenta que éste señor es el jefe, está claro: no dan para más.

Tertsch responde…

En Cartas al director de ABC (que vuelve a ser un gran diario)


Tan sólo unas líneas para comentar mi enorme satisfacción de saber -por la carta que se publicó ayer en esta sección- que el comité de redacción de El País considera que «todos estamos en el mismo bando» y que «es de justicia reconocerlo».

Nos referimos a la lucha contra ETA. Pero si tiene ese comité algo de memoria, habrá de recordar que ni su periódico ni su comité estuvieron en el mismo bando de los que no quisieron comulgar con las ruedas de molino del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero durante la negociación con ETA.

Cuando el presidente del Gobierno, la vicepresidenta, el ministro del Interior y tantos otros implicados en aquella desgraciada aventura del llamado «proceso de paz» aseguraban, primero que se cumplían las condiciones para la negociación (mentira) y, después, que se habían roto las negociaciones tras el atentado de la T-4 (mentira también) hubo muchos periodistas en España que alzaron la voz contra esta intoxicación continua. Sólo recibieron como respuesta descalificaciones e insultos en artículos, columnas e incluso editoriales. El comité de redacción de El País no tuvo mayor problema en que desde su periódico se vertieran todo tipo de manifestaciones de desprecio contra todo periodista que no comulgara con las mentiras del Ejecutivo difundidas y defendidas con entusiasmo militante por el que ahora se considera agredido.

Agredidos han sido, incluso físicamente, cadenas de radio, periodistas y políticos que no creían en la tesis, extendida por columnistas, dibujantes e informadores de diversos periódicos afines al Gobierno socialista como el suyo, de que Batasuna y ETA querían la paz y el Partido Popular poco menos que añoraba muertos por el terrorismo y dinamitaba la paz deseada fervientemente por De Juana y Otegui y los negociadores socialistas.

«No deberíamos en nuestra profesión propiciar ni alentar insultos ni descalificaciones entre profesionales como moneda de cambio, al menos no es nuestro estilo», nos dicen. ¿Están seguros? Busquen en su archivo.

En todo caso me congratulo de que hayan cambiado de opinión, el periódico El País y el propio Aizpiolea y consideren que los demócratas estamos todos en un bando y los terroristas y sus cómplices en el contrario. Pero habrán de reconocer que no ha sido la impresión dada durante la anterior legislatura.Hermann Tertsch

 
¡Olé!

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La bronca

Tertsch pone en su sitio al maltratador Eguiguren (ministra de IgualdaZZZZZZZZ… ¿y con esto qué hacemos?¿nombramos digenta, digooooooooo dirigent@ de la Pesoe a una maltratadora?) y a El País

Ea, ea, ea, “La Bola” se cabrea…

De la Morena condenado

por crispador

Un juzgado de instrucción de Leganés (Madrid) lo ha condenado a indemnizar a Eduardo Cuenca, ex diputado de Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid, y a su esposa, Rosario Peña, por atentar contra el honor de los demandantes, a quienes en un programa de radio insultó llamándoles “caraduras” y “pájaros de cuenta”, al mismo tiempo que sugería que el matrimonio -en el momento de los hechos políticos en activo- se habían enriquecido de forma ilícita.(…)

Los hechos se remontan a octubre de 2006, cuando el periodista calificó al ex diputado como “tronado”, “pájaro de cuentas” y “caradura”, dando a entender que había adquirido una vivienda de forma irregular. De la Morena atacó a Cuenca después de que el diputado de Izquierda Unida llevara a la Asamblea de Madrid algunas presuntas irregularidades urbanísticas cometidas por el periodista en la localidad de Brunete (Madrid), donde vive y tiene fuertes intereses económicos. De la Morena, según noticias publicadas en El Confidencial, ha sido uno de los beneficiados por el Plan General de Ordenación Urbana de Brunete, habiendo realizando obras importantes en una finca de su propiedad, asentada sobre terrenos rústicos, sin permiso municipal. En el pueblo se le ha considerado el factotum de la localidad por sus influencias políticas.

 

Dignidad como “conceto discutido y discutible”

Gallardón felicita a Miguel Sebastián

 La dignidad en política, en la vida, tiene que estar por encima de los intereses políticos. Y a mí me importa mucho más poder mirar con orgullo a los ojos de mis hijos que obtener o perder un apoyo político

Alberto Ruiz-Gallardón hace unos días en “La Vanguardia”, en referencia a un ataque político protagonizado por Losantos.

No me digan que no es cuanto menos curioso el “conceto” de dignidad del alcalde de los parquímetros.

“No hubo persecución al llegar la época franquista. Sólo se fusiló a unos cuantos”

¡Halaaaaaaaaaaaa! ¡Qué bestialidad! (pinchen ,pinchen, que van a fliparlo con la frasecita)

Pues lo mismo digo. (Diario “El Sol”, 11 de mayo de 1931)

Ortega y Gasset el 8 de noviembre de 1931 (publicado por El Sol): “Es preciso rectificar el perfil de la República”

¿De dónde va a venir el tono y calidad a nuestra historia, sino del tono y calidad que logren alcanzar nuestras vidas individuales? Como en el deporte es necesario un especial entrenamiento y hace falta seguir un régimen de vida que mantenga el cuerpo en forma, asegurando la plena elasticidad de sus facultades, para hacer historia es menester que el ciudadano, el simple ciudadano, se halle moralmente en forma, tenso el ciudadano, el simple ciudadano, se halle moralmente en forma, tenso como un arco que va a disparar su flecha hacia lo alto. Sin eso no habrá nada. Y uno de los crímenes más insistentes de la Monarquía fue el fomentar continuamente nuestra propensión a la chocarrería, el chiste envilecedor, a las ridículas disputas de casinillo. Bajo atmósfera tal, estad seguros de que las almas no pueden querer lo grande; antes bien, minusculizadas, encanalladas, miopes como ratones se perderán en el laberinto miserable de las querellas de rincón, y no podrán ver las líneas sencillas, pero gigantes, que orientan al pueblo en sus renacimientos. (…)

Lo que no se comprende es que habiendo sobrevenido la República con tanta plenitud y tan poca discordia, sin apenas herida, ni apenas dolores, hayan bastado siete meses para que empiece a cundir por el país desazón y descontento, desánimo; en suma, tristeza. ¿Por qué nos han hecho una República triste y agria bajo la joven constelación de una República naciente?

(…)Pues bien, señores: la República significa nada menos que la posibilidad de nacionalizar el Poder público, de fundirlo con la nación, de que nuestro pueblo vague libremente a su destino, de dejarlo fare da se, que se organice a su gusto; que elija su camino sobre el área imprevisible del futuro, que viva a su modo y según su interna inspiración. Yo he venido a la República, como otros muchos, movido por la entusiasta esperanza de que, por fin, al cabo de centurias se iba a permitir a nuestro pueblo, a la espontaneidad nacional, corregir su propia fortuna, regularse a sí mismo, como hace todo organismo sano; rearticular sus impulsos en plena holgura, sin violencia de nadie, de suerte, que en nuestra sociedad cada individuo y cada grupo fuesen auténticamente lo que son, sin quedar, por la presión o el favor, deformada su sincera realidad.

Y el error que en estos meses se ha cometido, ignoro por culpa de quién, tal vez sin culpa de nadie, pero que se ha cometido, es que al cabo de ellos, cuando debíamos todos sentirnos embalados en un alegre y ascendente destino común, sea preciso reclamar la nacionalización de la República, que la República cuente con todos y que todos se acojan a la República. Al día siguiente de sobrevenido el triunfo (no se olvide que en unas elecciones, no en una barricada) puedo elegir el Gobierno, en pleno albedrío, entre una de estas dos cosas: o seguir siendo el antiguo Comité revolucionario o declararse representante de una nueva y rigurosa legalidad que iniciaba su constitución. Al preferir lo primero, por lo menos al preferirlo más bien que lo otro, quedó ya en su raíz desvirtuada la originalidad del cambio de régimen, de ese hecho histórico esencial que ha emanado directamente de nuestro pueblo entero como un acto de su colectiva aspiración: ese hecho que no es de ningún grupo, ni grande ni pequeño, sino de la totalidad del pueblo español, hecho al cual debiera volver su atención y debiera atenerse todo el que no quiera equivocarse en el próximo porvenir. Este hecho es la verdad de España, superior a todo capricho, y que aplastará cualquier frívola intención de interpretarlo arbitrariamente. Aquella conducta del pueblo español es el texto fundamental de que nuestra política tiene que ser el pulcro y fiel comentario. Y esa conducta significaba un ansia de orden nuevo y un asco del desorden en que había ido cayendo la Monarquía: primero, el desorden pícaro de los viejos partidos, sin fe en el futuro de España; luego, el desorden petulante y sin unción de la Dictadura. (…)

Mas lo que no queda dudoso, señores, es que es preciso rectificar el perfil y el tono de la República, y para ello es menester que surja un gran movimiento político en el país, un partido gigante que anude de la manera más expresa con aquel ejemplar hecho de solidaridad nacional portador de la República, que interprete ésta como un instrumento de todos y de nadie para forjar una nueva nación, haciendo de ella un cuerpo ágil, diestro, solidario, actualísimo, capaz de dar su buen brinco sobre las grupas de la Fortuna histórica, animal fabuloso que pasa ante los pueblos siempre muy a la carrera. En suma, señores, que frente a los particularismos de todo jaez urge suscitar un partido de amplitud nacional; de otro modo, el Estado naciente vivirá en continuo peligro y a merced de que cualquiera banda de aventureros le amedrente e imponga su capricho.

¿Qué puede entenderse por un partido de amplitud nacional? ¿Qué principio puede inspirarlo? Muy sencillo; éste: la nación es el punto de vista en el cual queda integrada la vida colectiva por encima de todos los intereses parciales de clase, de grupo o de individuo; es la afirmación del Estado nacionalizado, frente a las tiranías de todo género y frente a las insolencias de toda catadura; es el principio que en todas partes está haciendo triunfar la joven democracia; es la nación, en suma, algo que está más allá de los individuos, de los grupos y de las clases; es la obra gigantesca que tenemos que hacer, que fabricar, con nuestras voluntades y con nuestras manos; es, en fin, la unidad de nuestro destino y de nuestro porvenir. Tiene ella sus exigencias, tiene sus imperativos propios, que se imponen al arbitrio privado, frente a todo afán exclusivo de esta o de la otra clase.(…)

Es preciso, pues, que sin desánimo, las fuerzas favorecidas antes por el Estado se acostumbren a vivir bravamente a la intemperie; creedme que la intemperie es cosa sana: tonifica el músculo y aligera la cabeza.

Pío Baroja sobre la actualidad política el 11 de noviembre de 1931: “Si se hace la experiencia de la dictadura socialista, que se haga bien. Ya que nos arruinemos, que sea con brillo.”

Menéndez Pidal, 3 de noviembre de 1931 sobre el bilingüismo (como ven, un debate de lo más moderno y progresista):


La opresión lingüística que en España existió últimamente ha cesado por completo, para siempre, con la República. Las generaciones regionales educadas en la protesta contra los atropellos propenden, sin embargo, a organizarse pensando en el idioma como arma y no como instrumento.

El bilingüismo, que unos estiman riqueza espiritual y otros mero embarazo para el período educacional del individuo; el bilingüismo, ventajoso o inconveniente, es un estado natural de multitud de pueblos, un estado que no se escoge, sino que viene impuesto por la geografía, por la historia y por la ley de gravitación de los idiomas que los agrupa según sus masas. Y si es muy cierto que hay que respetar el hecho del espléndido renacimiento catalán moderno, no es menos necesario contar imprescindiblemente con el hecho magno y secular de la pacifica y perdurable penetración del castellano, desde la Edad Media, tanto en Galicia como en Cataluña y Vasconia.

Y al oír renegar de esta penetración, al oír comparar insensatamente el castellano al inglés, comprendemos que aún está muy viva la psicología del amargor; por lo cual yo no sé sino pedir a las regiones que hagan el mayor esfuerzo de apartamiento respecto a ese estado ideológico formado en la vejación pasada, y se lo pido con alguna confianza de que no me miren como un enemigo, porque soy gallego de nacimiento; porque me sumé cordialmente a la protesta contra el atropello de que fue víctima la lengua catalana y trabajé porque fuese reparado; porque he cooperado en lo que he podido a glorificar el cultivo del vasco.

En definitiva, perdura en múltiples formas la psicología de la incomprensión. ¿Se ha de estructurar bajo esta ideología la España nueva (la nueva vida que ha de proyectarse en largo provenir)? Hay que proceder con el mayor cuidado para que después de una segregación razonable de funciones en lo puramente necesario pueda la República proceder a una poderosa reintegración de los esfuerzos dispersos que levante la vida nacional al punto máxime.

Pizarro se va. Y yo, y yo. (actualizado)

Ya ha comunicado a sus más cercanos que deja el escaño

Pues aunque parezca mentira yo estoy contenta.

Estoy contenta porque es la gotita (ver cómo los mejores se van y se quedan los gallardones -a ese impresentable jamás lo he votado y eso es motivo de orgullo-  de la nada, cómplices de todo lo que está sucediendo) que me faltaba para abandonar el “Zentrista” (con Zeta de ceja) Partido Popular y pasarme a la abstención.

Como dice Albiac, es que hay que estar muy mal de la cabeza…

¡Jo, qué alivio!

 

Actualización

El PP valenciano contra la libertad de conciencia y de elección y libertad de enseñanza.