Archivos diarios: abril 20, 2008

¡SOCORRO!

 “mirar hacia atrás no vale la pena”, asegurando que lo mejor que le puede pasar al partido “es que Rajoy siga siendo presidente, que el discurso siga siendo de moderación, de centro, con todas las corrientes ideológicas que confluyen en el PP: la corriente liberal, la humanista, la reformista, la del sentimiento territorial”.

(Francisco Camps, el mismo que dijo hace dos días literalmente que la socialdemocracia “no existe” porque la ha liquidado ZP)

Definitivamente están o bien jugando a volvernos locos o son unos insolventes de tipo Pepiño.

Ahora ya sabemos por qué no puede haber debate de ideas en el PP: porque no tienen ni idea. Y valga la redundancia.

Por cierto, la del “sentimiento territorial” es la nacionalista.  A ver si lo que están es jugando a un meme y cada uno -Rajoy, sin encomendarse a Dios ni al diablo y mucho menos a los estatutos del PP añadió ayer la socialdemocracia- tiene que ir añadiendo una barbaridad más a la lista…

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Jaime Mayor Oreja: “estamos desenfocando el debate”

Vía La Nación:

Jaime Mayor Oreja, quien reconoce que el PP está atravesando el momento “más crítico y difícil” de su historia desde su refundación, lo tiene claro y así lo ha declarado a la Cadena COPE:

el debate debería centrarse en si el PP se suma “de manera irreversible” al proyecto de “segunda transición” que ha puesto sobre la mesa el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, o si apuesta por ser “ese gran partido de oposición” que no se conforma con la situación por la que atraviesa España.

“Ese debe ser el debate con una actitud integradora, de suma, de mayor implicación de todas las personas que han significado y significan algo en el PP”, ha señalado Mayor Oreja, quien ha indicado “no hay mas cuestiones en estos momentos y en estas fechas” que debatir para que sirve un partido como el PP en las actuales circunstancias políticas de España.

Ni que decir tiene que la tesis esa de sumarse al nuevo régimen y aceptarlo como algo inevitable (o sea, entregarse), de la cual parecen haber convencido a Rajoy, es la que defienden Arriola y Arenas.

Rajoy: editorial de “El Mundo” y las disculpas de Losantos.

Losantos en su blog:

Nunca pensé que Rajoy pudiera comportarse tan aviesamente y debo pedir públicamente disculpas a todos aquellos a los que que influí o convencí para que lo votaran en las últimas elecciones. Yo fui, si no el primer engañado, uno de tantos votantes del PP que creyó de buena fe en su discurso, pero si persuadí a algún indeciso de que, por razones morales, lo votara como Presidente del Gobierno, le ruego me perdone. Llevo muchos años viendo en primera fila el circo político nacional pero nunca el espectáculo de que un oso torpón resultara serpiente. (…)

Después, en un ataque al liberalismo tan caricaturesco que avergonzaría al mismísimo Llamazares pero que responde perfectamente a la zafiedad ideológica de los Arriolalobos, va y dice que que hay que ayudar a los que lo necesitan o no han tenido suerte, como si los liberales defendieran otra cosa y como si Esperanza Aguirre no presidiera la comunidad que más ayuda social ha dispensado a los necesitados en toda España, como por otra parte se hartó de decirle –ya se ve que sin creerse nada– el propio Rajoy a Zapatero en televisión. ¿Cuándo miente Rajoy? ¿Cuando defendía Aguirre o cuando la ataca? ¿O acaso, como le dijo él a Zapatero, miente siempre, con descaro, premeditación y alevosía?

Rajoy, la huida hacia delante y el cuento de la lechera (Editorial de “El Mundo”, 20/4/08 )

RAJOY, LA HUIDA HACIA ADELANTE Y EL CUENTO DE LA LECHERA

Nunca hasta ayer una discrepancia interna educadamente expuesta había llevado al líder de uno de los grandes partidos del país a mostrar la puerta de salida a uno de sus activos principales. Mariano Rajoy lo ha hecho con Esperanza Aguirre en una muestra de autoritarismo y de ceguera política. El presidente del PP escenificó un puñetazo sobre la mesa ante las voces que solicitan que haya un debate de ideas tras la derrota del 9-M y un proceso de renovación democrático. Estuvo desafiante y no dudó en ridiculizar los apoyos de Aguirre, su posible rival, sin importarle acudir para ello a un populismo anticapitalino que podría suscribir cualquier demagogo de campanario: «No se pueden confundir 25 personas de Madrid con España». Ni tampoco los palmeros a sueldo con la opinión pública, habría que añadir.


Fue al distorsionar como «doctrinarios» los planteamientos liberales de Aguirre cuando Rajoy advirtió que apuesta por «estar donde estamos, en el Partido Popular Europeo, en el Grupo Popular en el Parlamento Europeo (…), y si alguien se quiere ir al Partido Liberal o al conservador, que se vaya». En el fondo, tanto ardor al defender su sillón en alguien otras veces tan comedido es un signo de debilidad y revela que se siente inseguro y crecientemente cuestionado. Su aparente golpe de autoridad es una huida hacia adelante en la que no sólo pretende blindarse como presidente del PP, sino como candidato para las próximas elecciones. ¡Qué cosa tan extraña que cuando los vencedores ni se lo plantean, el perdedor pretenda dejar ya el 2012 atado y bien atado! ¿Qué partido elige a su candidato a cuatro años vista?

Si Rajoy fuera consecuente con su criterio de que «sería bueno» que en el congreso de Valencia hubiera otros aspirantes, debería comportarse con más fair play. Porque él es a la vez juez y parte y el acto de ayer fue un claro abuso de esa doble condición. Si Aguirre, que ni siquiera es candidata, recibe este trato por sus manifestaciones ¿qué quedaría de ella si llegase a presentarse? Tras lo acontecido ayer es triste contrastar que, después de tantos años de sucesiones dedocráticas, en el PP no existe ni la cultura ni la atmósfera para ejercer la democracia interna.

Rajoy intentó dar la vuelta a la realidad para presentarse como el candidato natural de las bases y no como el del aparato controlado por él mismo. Por eso dijo que son los compañeros quienes le piden que se presente, y no «ningún periódico ni ninguna radio», en una clara alusión a aquellos medios que hemos solicitado que la renovación se haga por la vía democrática. También dijo que él no responde a «grupos de presión». Estamos seguros de que quería que nos diéramos por aludidos. Lo hacemos y advertimos que, en su peculiar manera de entender el juego democrático, EL MUNDO ejercía la libertad de expresión cuando hace sólo mes y medio pedía el voto para las listas que él encabezaba y se ha transformado en oscuro «grupo de presión» por defender que sean sus 10 millones de votantes en unas primarias o sus 700.000 afiliados -convocados para algo más que para pegar carteles- en un congreso limpio y abierto, quienes elijan a su candidato a La Moncloa. Huelgan comentarios.

Por otra parte, resulta un ejercicio de voluntarismo infantil que quien acaba de perder por segunda vez las elecciones diga que va a arrancarle a su oponente dos millones de votos en los próximos comicios (¿por qué no cuatro?). En alguien que ha sido derrotado por su contrincante en todos los debates en los que se han medido, esto se nos antoja el cuento de la lechera. Es cierto que de ilusión también se vive, pero no será enseñando el camino de la puerta al discrepante y coceando a quien lealmente propone una senda distinta a la que a él le conviene como Rajoy logrará que el PP aumente su base social.

Tienen razón.

¡Ay, qué gran error de Rajoy, romper el gran partido de centro-derecha por no querer debatir sobre ideas! Y todo porque gente como Arenas o Arriola carece de ellas…

En fin… que ellos sabrán lo que se hacen. Eso sí, el invierno mediático me da que se acaba de convertir en era glaciar. Claro que los del Zentro a lo que aspiran es a ser los candidatos de PRISA.

Y yo que creo que el masoquismo del 80% votantes de la derecha sociológica, o sea, los que tienen principios, tiene sus límites…

¿Saben ustedes cuándo desapareció la UCD? Cuando dio el giro a la izquierda y se dejó llevar por los barones. Está claro, no han aprendido. Ni aunque Cascos se lo recuerde.

Visto lo visto ¿a alguien le extraña lo de Pizarro?

Por cierto, mañana a las 22:00 horas en TVE Esperanza Aguirre en 59″. Máximo interés desde el punto vista informativo. O sale en volandas o se hunde. A ver qué pasa. El martes por la mañana lo comentamos.