Además del trasvase, los Monegros

Si Marcelino pensaba que podría subirse rápidamente los pantalones que se ha bajado ante toda la opinión pública a cuenta del trasvase (sí, trasvase, no transfusión) del Ebro a Barcelona (y ole y ahora, por favor, a Murcia, Valencia y Almería también), pese a haber afirmado que se iría a su casa si tal cosa sucediera alguna vez… resulta que ha estallado el escándalo de los Monegros.

¿El escándalo de los Monegros? Sí. Verán, es que Marcelino se había tirado el moco prometiendo que España tendría su Las Vegas, cosa que me parece fantástica, en pleno desierto -también Las Vegas está rodeadita de tierra- aragonés.

Hasta aquí felicitaciones por la iniciativa. Pero, claro, ahora llega la realidad: del megaproyecto de Marcelino no se quiere hacer cargo, en plena crisis económica, ni el Tato y los que parecía que se harían cargo han resultado no ser -pero no ser nada-. ¡Serán antipatriotas!

Hablaban de 65.000 puestos de trabajo, una inversión de 17.000 millones de euros, una superficie de 2.000 hectáreas, 70 hoteles, 232 restaurantes, 500 comercios, parques temáticos, hipódromo, un campo de golf… Sólo faltaba bailar el can-can. Tal era la melodía de la canción, que el Gobierno aragonés se echó en los brazos de ILD. (…) Sin embargo, el exhaustivo trabajo de investigación de El Periódico de Aragón y otras informaciones aparecidas (ver el documental de TV3) han conseguido tirar de un soplido el castillo de naipes montado en torno al Gran Scala. Además de saberse que el capital social de Internacional Leisure Development (ILD) es de tan sólo 50.000 libras (menos de 70.000 euros), también ha salido a la luz el farragoso pasado de los promotores del proyecto. Se ha sabido que los corsos Paul Stephane Allegrini y Christian Colus, socios de referencia de ILD y responsables de la dirección técnica, participaron de la aventura de Goldenpot, un casino online que quebró en 2005, siendo desahuciados de sus lujosas oficinas del World Trade Center de Barcelona y dejando un agujero de 350.000 euros.

Y claro, el gobierno de Aragón, fíjense qué cosas, está a puntito de irse a tomar viento fresco por un quítame ahí ese Casino.

Ahora, hay aspectos del tocomocho este que son la mar de divertidos. Lean

También ha quedado acreditado que los portavoces oficiales de Gran Scala en España, los catalanes Josep Carreras y Jaume Riera, accionistas del proyecto con un 6%, solicitaron al Gobierno de Aragón una ayuda de cinco millones de euros para desarrollar lo que se ha venido en denominar ‘un motor milagroso’, que funciona con todo tipo de combustible y emite la mitad de CO2, un invento que nada tiene que ver con casinos ni tragaperras sino con argumentos más propios de la ciencia ficción

Desde el experimento del gobierno socialista de Murcia (anda que no hace ¿eh?) con los langostinos que se volvieron verdes… no he leído una mejor. Yo me parto.

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