Archivos diarios: mayo 16, 2008

El PNV con los botones de ETA

En Periodista Digital:

Un día después del del funeral por José Manuel Piñuel, el Guardia Civil asesinado por ETA a la puerta de una casa-cuartel del País Vasco, el PNV se ha sumado a los proetarras para aprobar una moción en el Parlamento Vasco, donde se acusa al Gobierno español de “amparar” la tortura a los detenidos como sospechosos etarras.

Y CiU que se pone en plan soberanista.

¿A ver cómo era eso de los Lasalles de moderar el discurso hacia el PNV y CiU?

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¡Que viene el centro!

Fraga apoyando a Gallardón. En el centro del Zentro del progreso del mundo mundial.

¡Esto sí que es renovación y lo demás tonterías!

¡Gallardón para Presidente del PP y Fraga de Nuevas Generaciones!

 Y esto, según “El País” y demás apéndices del facherío patrio son “los blandos”. Y luego se dicen antifranquistas… yo me mondo lirondo.

Por cierto, curiosa tanta insistencia.

 

Y ya que estamos…

Rodríguez Braun en La Razón (como aperitivo, sea como sea, lo mejor):

Una nueva prueba de la destreza propagandística y mendaz de los socialistas es su análisis de la crisis del PP en términos de duros y blandos. Todo el mundo asume la distinción y el diagnóstico: los duros son malos y los blandos son buenos. Dice Thomas Sowell que las palabras indefinidas tienen un poder especial en la política, particularmente cuando invocan alguna noción que atrae la emoción popular. Nadie maneja esto mejor que la izquierda, porque ha transmitido la idea de que es ella la que determina el contenido y el contorno propios de la justicia, la solidaridad, la cohesión, la igualdad. Así, si uno tiene una idea diferente de lo que los socialistas creen que es la justicia, si uno piensa, con toda razón y lógica, por ejemplo, que la justicia no exige al Gobierno quebrantar la propiedad privada de sus súbditos, uno termina sospechando que hay algo malo, no en las ideas socialistas, sino en las propias. Lo mismo sucede con la división entre duros y blandos, porque para el pensamiento único «dureza» significa valores, principios y estrategias que sin ninguna duda son deplorables porque no coinciden con los que en cada momento esgrime y emprende la izquierda. Si, para colmo de desgracias, esos valores, principios y estrategias son defendidos con vehemencia, y logran descubrir algunas de las debilidades de los mensajes de la izquierda, el alejamiento de la virtud y la aproximación al vicio son aún más patentes. Dirá usted: esto es un disparate, y lo es, pero es la regla de la política. Por eso la derecha llena folios y folios de ponencias en donde no hallará usted una idea clara, porque si algo parece demasiado liberal, inmediatamente será compensado con esta cosa del centro, y si aún parece liberal, será neutralizado con aquella otra cosa del reformismo. Porque hay que ser blando, como Smiley, que convence porque vence, aunque mienta, aunque no llame a la crisis crisis ni al trasvase trasvase, y aunque tenga toda la intención de cumplir el célebre apotegma de Alfonso Guerra sobre una España a la que no reconocerá ni la madre que la parió.

 

César Alonso de los Ríos (ABC) (vaya cabreo)

Quizá por ser tan fuertes estas contradicciones, Rajoy está cometiendo el gravísimo error de actuar sin explicar su proyecto. El resultado es escandalosamente antidemocrático. Cambia dirigentes sin justificarlo. Por este modo de proceder se deduce que considera responsables de la derrota del 9 de marzo a todos menos a sí mismo. Tampoco explica cuál es la imagen de partido que preferiría. ¿Más moderno, más amable, más de centro, menos españolista, laicista? Lo único que queda claro es la arbitrariedad y el crecimiento del desconcierto y del descontento de militantes y votantes. La realidad es que el nombrado a dedo por su predecesor sigue decidiendo de un modo dictatorial. Al no justificar sus decisiones aparece como un ser caprichoso hasta por el ritmo de los nombramientos. Ha organizado un Congreso tan dependiente de las voluntades oficiales que ni siquiera quieren presentar sus candidaturas personalidades como Aguirre, Jaime Mayor o Rato. Sobrecogen su naturalidad autoritaria y su amor por la doblez. Cree en la doblez como método. En el caso de María San Gil pensó que ella se contentaría con la letra de la ponencia y que de este modo quedaría comprometida, presa. Una España en el texto y otra en la práctica. Pero María los caló bien. A Mariano y a sus consejeros

 

 Martín Beaumont en El Semanal Digital (analiza la guerra que ha estallado)

Las camarillas profesionales de políticos no reparan en medios para “fusilar al amanecer” a quien ponga en cuestión su plaza. La guerra civil del PP ha estallado. Crueles, sin casi distintivos reconocibles, los ejércitos están desplegados. El problema, estando así las cosas de confusas, es adónde alistarse. El congreso de junio está lejos todavía, pero, por desgracia para la familia popular, se trata simplemente de una batalla más.

Román Cendoya en El Imparcial (con San Gil)

La ponencia política del PP copia la actuación y esquema que sigue Rodríguez. Tibio, acomodaticio y claudicante. Un ejemplo. El presidente Rodríguez ha dicho este domingo, en la Fiesta de la Rosa, que va a trasladar al Lehendakari Ibarretxe que “los vascos no quieren aventuras”. Y lo dice ahora, después de pasarse cuatro años de aventurero negociando políticamente con ETA. Me molestan mucho todos los que hablan con tanta rotundidad de nosotros “los vascos” como si fuéramos un ente único y uniforme. Hablar así de los vascos es una deformación típica de nazionalistas y de Rodríguez. Me preocupa mucho comprobar cómo el presidente sigue igual que en la legislatura pasada. Se adorna con frases rotundas que nada tienen que ver con su acción política. Y me preocupa más intuir que Mariano Rajoy, desde la ponencia política, se quiere subir al carro de la debilidad ideológica. Por eso María San Gil, que sufre en primera línea de fuego las consecuencias de esas “aventuras” ha decidido que ella continúa en la realidad de la libertad, de España y de la Constitución.

Gabriel Albiac, La Razón: (contra la casta política; faltaría más)

(…)Normalizados hoy como apéndice funcionarial de la administración, los partidos no representan ya a nadie. Y sus electores saben que, hagan lo que hagan, voten lo que voten, la casta partidista hará siempre lo que le venga en gana. Y que vencerán siempre los intereses funcionariales, que son los de los hombres de aparato, sobre cualquier escrúpulo moral que pueda guardar aún algún que otro inesperado dirigente político.


El caso San Gil es la hipérbole de esa lógica perversa. Porque, en efecto, lo que hace el atractivo de esa mujer poco común -sin equivalente, en mi opinión, dentro de este páramo moral en que vivimos- es la esencial diferencia que el ciudadano percibe entre ella y el resto de sus colegas. Con algo que sólo puede llamarse estupefacción, ese ciudadano tiene la certeza de hallarse ante un político que no se comporta como un político, como un miembro de la privilegiada casta: que no «es», pues, un político, esa cosa odiada. La llamativa paradoja de un representante que habla y vive como un ciudadano, ha hecho de ella un icono social: el único sólido de estos terribles años.

Y San Gil no podía arrojar a la basura ese capital moral, que es no sólo suyo; que es una de las pocas cosas que salvan la dignidad de un país hondamente envilecido. Aceptar el juego de Rajoy, aceptar ser parte beneficiada del banquete del Estado, hubiera sido suicidarse. María San Gil ha puesto una ética distancia entre ella y la extraña cosa a la cual llamamos un «aparato de partido». Ha hecho bien. Bien, por ella. Y por nosotros

Florentino Portero (¿triste?)

Años de trabajo para convertir al Partido Popular en un instrumento de gobierno, en la formación política que representa a más de diez millones de ciudadanos, se echan por tierra en apenas unas pocas semanas por el intento de realizar un cambio de estrategia que más parece una auténtica metamorfosis. Los signos son inequívocos. Desde estas páginas comentamos el histórico discurso de Rajoy en Elche y el artículo de Lassalle en El País. Cuando escribo estas líneas me encuentro todavía bajo el efecto de las declaraciones de San Gil, tras su retirada de la ponencia política al Congreso del Partido convocado para el próximo mes de junio.

Germán Yanke en ABC ( a lacontra o algo así)

¿Qué debería hacer Rajoy en estos trepidantes cuarenta días? Por lo que la presidenta del PP en el País Vasco ha contado parece que le ha molestado que algunos de sus compañeros en la redacción de la ponencia, o el «moderador» designado por Rajoy, quisieran, por decirlo de alguna manera, dar libertad a las organizaciones regionales para establecer sus estrategias ante partidos nacionalistas concretos (lo que deseaba José Manuel Soria para preservar sus pactos con Coalición Canaria), moderar el tono de las referencias al PNV (lo que pretendía José María Lassalle) o discutirle -asunto más tenebroso por falta de explicaciones- «el concepto de nación».

Alternativa a Zapatero

En los comentarios de Batiburrillo:

| caló 15 de Mayo 2008 a las 04:08 PM

Hace una hora colgué este post en los foros del PP:

QUE OS VOTE VUESTRO SEÑOR PADRE

“.,….Indignación en el PP del País Vasco ante la actitud de acoso y derribo demostrada por la dirección del partido contra María San Gil. Según fuentes consultadas por COPE, el jefe de gabinete de Rajoy, José María Lasalle, dispensó a la política vasca un trato “casi vejatorio”. Además, revelan estas fuentes, llegó a decir “¿Quién es esta tía, es que no se ha enterado que el PP ha cambiado?” San Gil y Rajoy se vieron las caras ayer en Vitoria, pero la reunion finalizó sin ningún acercamiento. Por su parte, Soria ha tachado de “pequeñeces” las enormes presiones sufridas por San Gil.”

NO OS VOTARÉ NUNCA MÁS.

Pues el post duro 5 minutos. Lo censuraron en seguida. Como son de cobardes, Válgame Dios…..

Alternativa a Zapatero