¿Chiste o triste realidad?

FÁBULA DE LA HORMIGA Y LA CIGARRA

VERSIÓN CLÁSICA:

La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.
Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.

La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo.
Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera. La cigarra tiritando, sin comida y sin cobijo, muere de frío.

VERSIÓN ESPAÑOLA, ACORDE CON LOS TIEMPOS:

La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.
Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.

La cigarra piensa que la hormiga es tonta del culo, gilipollas y posiblemente fascista. Se pasa el verano riendo, bailando, jugando y haciendo botellón.

Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.

La cigarra, tiritando, organiza una rueda de prensa en la que se pregunta por qué la hormiga tiene derecho a vivienda y comida cuando quiere, cuando hay otros, con menos suerte que ella, que tienen frío y hambre.

La cadena Cuatro organiza un programa en vivo en el que la cigarra sale pasando frío y calamidades y a la vez muestran extractos del video de la hormiga bien calentita en su casa (video conseguido gracias a una empleada del hogar infiel) y con la mesa llena de comida.

Los españoles se sorprenden de que en un país tan moderno como el suyo dejen sufrir a la pobre cigarra, mientras hay otros que viven en la abundancia.

Las asociaciones contra la pobreza y de actores lideradas por Pilar Barden, se manifiestan delante de la casa de la hormiga, con un cartel que dice “Hormigas Go Home”. Se da lectura a una carta de solidaridad de las Madres de la Plaza de Mayo.

La empleada infiel se presenta en diversos programas del corazón, revindica la libertad de expresión y el derecho a suponer que la hormiga es hedonista y posiblemente pederasta. Jaime Peñafiel afirma que ha visto enmarcadas las fotografías de unos niños en el salón principal de la vivienda, por cierto, “bastante lujosa”.

Iñaki Gabilondo organiza una serie de artículos en los que cuestiona cómo la hormiga se ha enriquecido a espaldas de la cigarra, e insta al Gobierno a que aumente los impuestos de la hormiga de forma que las cigarras puedan vivir mejor.

Respondiendo a las encuestas de opinión, el Gobierno elabora una ley sobre la igualdad económica, una ley sobre el matrimonio homosexual entre cigarras y una ley con carácter retroactivo de antidiscriminación.

Los impuestos de la hormiga han aumentado y además le llega una multa
porque no contrata a la cigarra como ayudante en verano. Las autoridades embargan la casa de la hormiga, ya que esta no tiene suficiente dinero para pagar la multa y los impuestos. La hormiga se va de España y se instala con éxito en Suiza.

La cadena Cuatro hace un reportaje donde sale la cigarra con sobrepeso, ya que se ha comido casi todo lo que había mucho antes de que llegue la primavera.

ERC plantea una moción de censura al Gobierno por no tener un programa que contemple medidas preventivas para evitar el sobrepeso de las cigarras. El Parlamento aprueba una moción para que la Ley de Memoria Histórica contemple indemnizaciones retroactivas, para todas las cigarras con sobrepeso.

La antigua casa de la hormiga se convierte en albergue social para cigarras y se deteriora, al no hacer su inquilino nada para mantenerla en buen estado.

Al Gobierno se le reprocha no poner los medios necesarios. Se crea una
Comisión Parlamentaria de investigación, que costará 10 millones de euros.

Se presenta el informe de la Comisión Parlamentaria en el que se prueba sin ningún género de dudas, la relación directa entre el sobrepeso de la cigarra, el Prestige y la Guerra de Irak.
Entretanto la cigarra muere de una sobredosis. La SER, Cuatro y TVE
critican el fracaso del Gobierno anterior del P.P. por no haber hecho nada para intentar corregir el problema de las desigualdades sociales.

La casa es ocupada por una banda de arañas. El Gobierno se felicita por la diversidad cultural de España.

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6 pensamientos en “¿Chiste o triste realidad?

  1. Aleon

    Si es que al final la culpa siempre es de Aznar!!
    Y de Bush, y de la foto de las Azores.
    Pero lo peor es que sus votantes se lo creen.
    😦

  2. No a todo

    Buenísimo.

    Y aprovecho para recordar que la tan merecida como necesaria discriminación positiva de las cigarras ha llevado a que los pobres cigarros no puedan ser fumados en ciertos locales públicos, perdiendo así su razón de ser.

  3. Luis

    Saludos.
    Esto lo leí en un periodico hace tiempo y es buenisimo.
    La cruda realidad.
    Gracias por ponerlo.

  4. Clandestino

    Genial. Si España tuviera una industria de cine independiente, se podría sacar un buen guión para una peli didáctica, incluso de dibujos, y que la pasaran por las escuelas independientes. O sea, por las del Polo Norte y parte de Groenlandia.

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