Archivos diarios: noviembre 21, 2008

Ay, ay Almeida…

¿Por qué será que en este país los que más presumen de antifranquistas, más ladran y van por ahí dando lecciones de ética y civismo al por mayor en programas culturales tipo “La Noria“, son los que, por lo general, más tienen que ocultar?

A la señora Cristina Almeida, a  la cual como a cualquier nazi en los años 30 le entran ganas de prender fuego a libros de César Vidal cuando va a “El Corte Inglés” (sic), la han puesto en su sitio.

No sé si después de retratarse como la totalitaria que es y ser vapuleada por su víctima se atreverá a volver a asomar su inmensa y horrenda figura. Ayer mismo César Vidal, tono de cachondeo, afirmaba cosas como ésta:

El periodista e historiador pasaba “de la perplejidad al desconcierto más absoluto” buscando una explicación al ataque de la abogada-política de izquierdas. “Luego he pensado, como es el 20-N, Cristina Almeida ha dado el paso de la extrema izquierda a la extrema derecha y es partidaria de hacer lo que hacían los nacional-socialistas alemanes, que es quemar libros”. Sin embargo tampoco le ha convencido esta explicación porque “hasta donde yo sé Cristina Almeida no sabe alemán”.

Cree César Vidal finalmente que tal vez, Almeida “se ha acordado de su padre y de su tío”. “Su tío, que combatió con el ejército de Franco y entró con las tropas de Yagüe en Badajoz en agosto del 36. Y se ha acordado de su padre, que estaba en una checa de Badajoz y al que rescató su hermano Antonio”, ha revelado.

Hay toda una investigación histórica sobre el papel que tuvo el padre de Cristina Almeida en la represión de Badajoz de los días siguientes”.

El famoso historiador dice que la España que él describe en sus libros existió “no tiene Cristina Almeida más que preguntárselo a su padre, que escribió un relato escalofriante donde cuenta lo que sucedió en la checa de Badajoz”. “Como se fusilaba a la gente sin ningún juicio, como los detenían sólo por el hecho de que eran católicos, o que tenían un comercio o era gente que no era del Frente Popular y como los sacerdotes les daban la absolución porque en cualquier momento había una saca y les daban el paseo”.

Lo reconozco: hacía tiempo que no me reía tanto.

ACTUALIZACIÓN

Relato del asalto a la cárcel de Badajoz por el papá de Cristina Almeida

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