Archivos diarios: marzo 23, 2009

Fallece Carlos Semprún Maura

Carlos Semprún Maura nació en Madrid en 1926. Escritor, dramaturgo y periodista. Hermano del también escritor Jorge Semprún. Desde 1936 permaneció fuera de España y después continuó en el exilio durante la dictadura franquista. Militó en los primeros años en el Partido Comunista de España. 

 En la década de 2000 su evolución lo situaba en posiciones muy críticas hacia la izquierda en general y muy cercanas a la derecha liberal. Semprún se definía a sí mismo como “liberal y fanático del capitalismo“.

En “Por qué dejé de ser de izquierdas” Carlos Semprún Maura explica claramente su evolución ideológica:

No voy a presumir ahora, como tantos, de no haber sido jamás estalinista, porque fui un militante estalinista hasta la médula -no se podía ser otra cosa en cualquier PC-, y si tenía mis reservas sobre ciertos puntos del dogma, sobre todo en cuestiones culturales y artísticas, las callaba, las sofocaba, en aras de la eficacia y de la disciplina, como diminutos sacrificios necesarios para el triunfo de la Revolución.

(…)

Fueron los propios trotskistas los que me alejaron definitivamente del trotskismo. Podría contar mis anécdotas, pero me limitaré a referir el caso de Ernesto Mandel, líder indiscutible de una de las corrientes troskas. Cada vez que nos veíamos, y nos vimos a menudo durante un periodo, me preguntaba cuándo iban a estallar las insurrecciones campesinas en Andalucía. La primera vez me sorprendí mucho, pero pensé que tal vez tenía informaciones que yo desconocía. Después, cuando repetía y repetía la misma pregunta y yo le contestaba que no se divisaba la menor insurrección campesina en Andalucía, su réplica consistía siempre en decir que no podía ser, que tenía que producirse necesariamente, puesto que Trotski, por los años 30, lo había afirmado en un escrito. Yo, desde luego, vivía un delirio -o ilusión- revolucionario, pero me di cuenta de que Mandel y los suyos vivían totalmente inmersos en el pasado, totalmente fuera de la realidad; un delirio infinitamente más delirante que el mío. Y claro, no se trataba únicamente de las insurrecciones andaluzas.

Colaboraba habitualmente en Libertad Digital y en La Ilustración Liberal.

Descanse en paz.

Mensaje totalitario de la UE: “Si no vota, no se queje”

Os prometo que mi cuerpo me pide votar a Jaime Mayor Oreja, de lo mejorcito del Pepé, en las próximas elecciones europeas. Pero cuando leo cosas como éstas se impone mi cabeza.

La memez totalitaria de que si no votas no tienes derecho a quejarte lo único que hace es retratar a una casta dirigente que desconoce por completo lo que es realmente la democracia. La abstención es una opción tan válida y tan democrática como el voto. Es más, a mayor libertad mayor abstención. No sé si esto lo saben los burrócratas socialdemócratas. Tampoco sabía yo que los derechos fundamentales de las personas se vieran restringidos por no acudir a votar a cualquiera de los parásitos que pueblan Europa.

 

PD.
¡Igualdad!¡Igualdad!,
oigo  al jorobado Torroba gritar,
y se me ocurre preguntar:
 ¿Querrá  verse sin joroba
o nos querrá jorobar?
(Coplilla popular española)

Nota de prensa de LYDC.

NOTA DE PRENSA DE LA ASOCIACIÓN PARA LA DEFENSA DE LAS LIBERTADES Y DERECHOS CIVILES

 

 “Denunciamos la demagogia excluyente que desde sectores supuestamente progresistas se viene haciendo al asociar, ineludiblemente, catolicismo y defensa de la vida, lo cual supone, además de una grave mentira, un menosprecio hacia todos los no creyentes o militantes de otras confesiones religiosas que están contra el aborto”

 

“El Gobierno atenta gravemente contra la libertad de opinión y conciencia cuando asocia la defensa del no nato con fanatismo religioso o con una opción política concreta, a las cuales criminaliza, creando así prevención entre la ciudadanía a manifestarse en contra del aborto, por temor a ser asociada a dichos sectores”.

 

“En España hay libertad de expresión y de conciencia y se puede debatir sobre el aborto hoy y el año que viene”.

 

Luis Canal, presidente de LYDC: “No soy creyente y el aborto me parece el crimen más horrendo que el hombre puede cometer contra sí mismo

 

 

 

La Asociación para la Defensa de las Libertades y Derechos Civiles rechaza así mismo la demagogia que desde sectores que se consideran “progresistas” se viene haciendo al asociar ineludiblemente la defensa de la vida del no nacido con grupos católicos o con determinadas posiciones políticas. El aborto no es una cuestión política y supone un fracaso de toda la sociedad.  Por ello son muchos los no creyentes o miembros de otras confesiones religiosas los que están en contra del aborto. Personas de todas las ideologías y creencias que son menospreciadas por esos sectores supuestamente progresistas que quieren hacernos creer que estar en contra del aborto es algo propio de fanáticos católicos o rancios ultraderechistas y que pretenden, así, cercenar la libertad de opinión y conciencia, creando miedo entre los ciudadanos a manifestarse a favor de la vida del no nacido por temor a ser asociados con estos.

 

El Gobierno atenta gravemente contra la libertad de opinión y conciencia de las personas cuando asocia la defensa del no nato con una religión o una opción política concreta, a las cuales criminaliza, creando así prevención entre la ciudadanía a manifestarse en contra del aborto, por temor a ser asociada a dichos sectores. Esta forma de actuación es más propia de regímenes totalitarios que de democracias liberales. Como totalitaria es la afirmación de que el debate del aborto ya tuvo lugar hace veinte años y que por lo tanto ahora hay que limitar el debate a lo que determinados sectores determinen. En España hay libertad de expresión y de conciencia y se puede debatir sobre el aborto hoy y el año que viene.

 

Pese a que hoy en día nadie desconoce qué es un preservativo, a la educación sexual impartida en las escuelas, a los cientos de millones derrochados en costosas y artificiales campañas de concienciación o a que los métodos anticonceptivos están al alcance de cualquiera, la realidad se impone cuando vemos que el número de infectados por VIH no deja de aumentar al mismo ritmo que crece el número de abortos entre mujeres cada vez más jóvenes. Los políticos, los mismos que nos dicen lo que debemos de hacer “por nuestro bien”, pretenden ocultar, una vez más, su incompetencia y fracaso.

 

Luis Canal, Presidente de LYDC, ha declarado en este sentido que “no soy creyente, asunto que es una vergüenza que tenga que aclarar y que deja bien claro la falta de libertad religiosa que hay en España y, sin embargo, el aborto me parece el crimen más horrendo que el hombre puede cometer contra sí mismo, ya que supone una terrible deshumanización de nuestra sociedad, además de un fracaso sin paliativos del Estado.”   “El aborto no es un derecho de la mujer”, afirma Luis Canal, quien asevera que “el embrión, feto o bebé no forma parte del cuerpo de la mujer ni es un órgano de ésta como puedan serlo el riñón o el hígado.  No existe el derecho a matar. Existe el derecho a la vida.  El embrión, feto o niño, que no es un “qué” sino un “alguien”,  no es propiedad de la madre ni forma parte de su cuerpo. Lo “ocupa” durante unos meses. Es un ser humano, un “yo”, que algún día, años después de nacido, llegará a ser independiente.”   

 

Finalmente, la Asociación para la Defensa de las Libertades y Derechos Civiles quiere manifestar su apoyo a la marcha por la vida convocada el próximo 29 de marzo a las 12:00 horas en Madrid e invita a todos sus socios a participar también en las concentración que en contra del aborto, antediluviana pena de muerte legal que algunos se han empeñado en vender como “progreso” cuando es una lacra social que debería de estar en franco retroceso en pleno siglo XXI, se celebrarán a las puertas de todos los Consistorios de España a  la misma hora.

 

 

 

Asociación para la Defensa de las Libertades y Derechos Civiles